etiquetas de identificación por radiofrecuencia con innovaciones europeas
 
Europa no ceja en su empeño por innovar. A la creciente lista de productos y servicios innovadores se suma el primer circuito de identificación por radiofrecuencia (RFID) del mundo, diseñado y creado por el Interuniversitair Micro-Electronica Centrum Vzm (IMEC, Bélgica), el Centro Holst (Países Bajos) y el consorcio ORICLA.

Este primer circuito de RFID se desarrolló mediante tecnología de película fina de baja temperatura y permite aplicar principios de comunicación del tipo 'el lector habla primero' (reader-talks-first). Los investigadores afirman que la tecnología que permite este prototipo es esencial para lograr etiquetas RFID de bajo precio. Además su rendimiento es adecuado para su empleo como etiquetas inteligentes en los envases de bienes de consumo de venta minorista.

Según los investigadores, este tipo de etiquetas podría ser de gran utilidad para los consumidores pues permiten acceder con rapidez a información como el precio, la frescura y otras características. También lo serían para los distribuidores, pues permitiría labores de facturación automática y gestión de inventarios.

Los chips de RFID de película fina se basan en una lámina plástica. En su proceso de fabricación también se emplean semiconductores de tecnología de película fina óxido-orgánica. Con anterioridad a este logro, las etiquetas RFID dotadas con este tipo de chips de película fina sobre plástico se basaban en el principio 'la etiqueta habla primero' (tag-talks-first), es decir, el campo de RF del lector RFID enciende la etiqueta RFID y ésta transmite su código al lector. El problema surge cuando varias etiquetas tratan de contactar con el lector al mismo tiempo, que es el caso habitual en las aplicaciones dedicadas al comercio. Para solucionar este problema es necesario utilizar un mecanismo anticolisión efectivo. Pero esta opción, además de estar limitada, presenta la contrapartida de reducir la velocidad de lectura.

En relación a este logro reciente, Paul Heremans, director de electrónica de área amplia del imec y coordinador de ORICLA, explicó: "Con esta tecnología será posible por vez primera lograr un circuito RFID de transistor de película fina de baja temperatura que funcione según el principio 'el lector habla primero'. Cuando el lector de RFID enciende y contacta con la etiqueta, transmite una señal de reloj y datos de identificación. La etiqueta utiliza los datos y la señal para determinar el momento oportuno para enviar su código. Este mecanismo permite por primera vez implementar un sistema anticolisión práctico para etiquetas RFID de película fina."

El equipo utilizó una tecnología óxido-orgánica híbrida complementaria para que esta etiqueta RFID pasase de ser un concepto a ser un objeto. Los científicos combinaron un transistor de película fina de metal óxido tipo n procesado en una solución de alta temperatura con movilidad de portador típica de 2cm2/Vs con un transistor de película fina de tipo p de pentaceno con una movilidad de hasta 1 cm2/Vs. También utilizaron AI203 (óxido de aluminio) dieléctrico de k elevada capaz de aumentar la corriente de los transistores.

Las moléculas orgánicas y de metal-óxido se utilizan en la fabricación de electrónica de película fina y pueden producirse a bajo coste sobre láminas de plástico delgadas. El desarrollo de etiquetas inteligentes a bajo precio es una solución que beneficia a todos.

En el consorcio ORICLA participan investigadores y entidades industriales de Alemania y Países Bajos.

FUENTE: CORDIS: Servicio de Información en I+D Comunitario